Una amonestación es la sanción disciplinaria de menor grado. En sentido estricto, es una forma jurídica de sancionar al funcionario público con la intención de evitar que la falta cometida no vuelva a repetirse, lo cual indica que el propósito de esta sanción va dirigida a reprender una conducta de tipo subjetiva que contraviene con el buen funcionamiento del servicio que se está prestando.

Las causales de amonestación escrita se caracterizan por establecer conceptos jurídicos indeterminados, por ejemplo: “negligencia en el cumplimiento de los deberes”, “falta de atención debida al público” o “falta de consideración y respeto a los superiores”, de allí que las conductas sancionables deben estar plenamente respaldadas por una actividad probatoria por parte del sujeto sancionador.

En este sentido, debe reflejarse el daño ocasionado por parte del funcionario a sancionar y éste debe subsumirse en un hecho, que además de estar tipificado como falta, debe comprobarse la subjetividad de la actuación por parte del funcionario, no basta con que solo haya culpa, la falta debe haberse cometido en forma dolosa.

A continuación te presentamos las 11 causales que ameritan la sanción de amonestación Escrita:

  • Negligencia en el cumplimiento de los deberes inherentes al cargo: Es la omisión voluntaria o acción consciente del funcionario que causa un perjuicio en contra del buen funcionamiento del servicio que se presta.
  • Perjuicio material causado por negligencia manifiesta a los bienes de la República, siempre que la gravedad del perjuicio no amerite su destitución: Es la consecuencia de una omisión o acción voluntaria que repercute en el daño causado al patrimonio público que va a depender de la magnitud del daño para que sea tomado en cuenta como causal de amonestación.
  • Falta de atención debida al público: Obedece a la voluntad del funcionario de no cumplir con sus deberes formales como funcionario público.
  • Irrespeto a los superiores, subalternos o compañeros.
  • Inasistencia injustificada al trabajo durante dos días hábiles dentro de un lapso de treinta días continuos.
  • Realizar campaña o propaganda de tipo político o proselitista, así como solicitar o recibir dinero u otros bienes para los mismos fines, en los lugares de trabajo.
  • Recomendar a personas determinadas para obtener beneficios o ventajas en la función pública.
  • Solicitar  o  recibir dinero  o cualquier otro beneficio,  valiéndose  de  su condición de funcionario o funcionaria público.
  • Revelación de asuntos reservados, confidenciales o secretos de los cuales el funcionario o funcionaria público tenga conocimiento por  su  condición de tal.
  • Tener participación por  sí o por  interpuestas  personas,  en  firmas  o sociedades   que  estén  relacionadas  con  el  respectivo  órgano o ente cuando estas relaciones estén vinculadas directa o indirectamente con el cargo que se desempeña.
  • Haber recibido tres evaluaciones negativas consecutivas, de conformidad con lo previsto en el artículo 58 de la Ley del Estatuto de la Función Pública.

Por Jaime Poncenoviembre-2016-4

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