El propósito de este post es presentar otros aportes conceptuales al primer artículo de esta serie titulado: ¿Qué es una Política Pública?, todo en el espíritu de ampliar la visión que del referido concepto puedan tener los lectores.

Antes de comenzar a hablar del concepto en referencia, es pertinente hacer un breve repaso por la historia del siglo XX y lo que ha significado la intervención del Estado en la vida social y económica en las sociedades modernas hasta nuestros días. Según Luis Salamanca, con el advenimiento de la gran depresión, o el crack de 1929, se evidenció la necesidad de que el Estado interviniera activamente en diferentes ámbitos sociales, adquiriendo un rol protagónico como decisor de los asuntos públicos y diseñador de políticas en procura del interés general de la nación, todo esto debido a la necesidad de realizar correcciones al sistema económico, caracterizado hasta el momento del crack por una nula o escasa intervención del Estado en la economía, principalmente, en el mundo capitalista.

Es por ello que las políticas públicas surgen por la necesidad de un Estado interventor y de la necesaria presencia del gobierno en los asuntos públicos.

Ahora bien, para explayarnos sobre lo arriba señalado comencemos con una cita de Aguilar Villanueva donde plantea a grosso modo el concepto en cuestión: “La política pública vasta y complicada como ha llegado a ser, se extiende a cualquier área de la vida”.

Este planteamiento es reforzado por el mismo autor cuando señala que aquélla busca una intervención en la realidad para transformar alguna situación o forma de conducta que sea necesario modificar. Por lo tanto, el objetivo de cualquier proposición de política pública es realizar el control y la dirección de cursos de acción a futuro con el fin de modificar lo que se requiera de la realidad social, económica o política, entre otras, todo ello luego de verificarse procesos de negociaciones, procesos de reingeniería o el surgimiento de conflictos y peticiones propias de sociedades complejas como las actuales.

Así mismo, podemos definir, de acuerdo con Lahera, a las políticas públicas desde el punto de vista tradicional como resultado de la acción o proceso de toma de decisiones por parte de una autoridad pública, o del representante de una institución del poder público, investida de autoridad y de legitimidad para ejercer funciones de gobierno.

Este concepto, desde la óptica del referido autor, es restringido, debido a que se limita a afirmar que las políticas públicas son sólo el resultado de la acción de las autoridades del Estado o del gobierno, por lo que no se da cabida a la participación de otros actores en el proceso.

Es decir, que en el marco del mismo pudiese hacerse referencia al modelo elitista de elaboración de políticas públicas como lo destaca Salamanca, quien señala que aquellas no son el producto de luchas entre grupos sino el resultado de la visión de la realidad de la élite gubernamental, lo cual le da un carácter excluyente.

De igual forma, al ser la élite del poder la que controla el sistema político, la misma establecerá el orden de prioridades de las políticas públicas sin ningún tipo de consulta con otros miembros que no pertenezcan a ella, destacándose que las mismas no están sujetas a ninguna clase de control por parte del común de la sociedad, por lo que las mismas son decididas para mantener inalterable la situación política, económica y social existente o para profundizarla.

Por Carlos Villegas

Conoce más sobre administración pública

Descarga gratuitamente nuestro ebook:

DESCARGAR

Anuncios